Madrid, 20 abr (EFE).- La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) cierra este jueves el plazo para votar por correo la composición de la Asamblea que elegirá al presidente y a la Comisión Delegada el 22 de mayo, después de que la Comisión Electoral haya rechazado ampliar el periodo para emitir el voto de esta manera.

Las peticiones desestimadas en las últimas 24 horas por dicha Comisión para la ampliación de ese plazo fueron presentadas por Jorge Pérez, exsecretario general de la RFEF y aspirante a la presidencia, y por Oscar Garvín, presidente de la Comisión de Clubes de Segunda B y Tercera, hecha en nombre del Atlético Pinto.

Pera rechazar la pretensión de ambos la Comisión Electoral argumentó que "no le consta reclamación alguna de ningún elector" por no haber recibido la documentación para votar por correo y que las escasas incidencias "en la recepción de la documentación han sido debidamente resueltas de manera especialmente diligente".

"No se ha privado del derecho al voto a ningún elector por causa imputable a esta Comisión Electoral" y "no existen razones que, más allá de infundados rumores o difusión en redes sociales, justifiquen la modificación del calendario electoral", concluyó la Comisión, en respuesta a los dos recursos.

No figurar en el censo definitivo, presentar los documentos fuera de plazo y no señalar la dirección de envío son los motivos que llevaron a la Comisión Electoral a rechazar más de 250 solicitudes para "su inclusión en el censo especial de voto no presencial".

Así, el cierre del voto por correo en unas horas y la elección en siete días de los miembros de la Asamblea General son fechas claves de un dilatado proceso, a las que se sumarán el 5 y el 11 de mayo.

La primera porque es la fijada para presentar las candidaturas a presidente y la segunda porque ese día se proclamará a los candidatos definitivamente, una vez resueltos los posibles recursos. La proclamación provisional de éstos será el 8 de mayo.

Los candidatos deben ser presentados al menos por el quince por ciento de los miembros de la Asamblea General -140- y cada uno puede avalar a más de un candidato, según el reglamento electoral.

No podrán ser candidatos quienes formen parte de la Comisión Electoral, ni de la Comisión Gestora, órgano que asumió las funciones de la junta directiva cuando ésta se disolvió al convocar las elecciones, de acuerdo a la orden ministerial ECD/27642015 de 18 de diciembre de 2015, que regula los procesos de las federaciones.

Ángel María Villar, presidente desde 1988, y Jorge Pérez, secretario general de la RFEF desde 2003 hasta el pasado octubre, están detrás de los dos proyectos que defienden la experiencia, en el caso del primero, y la renovación, en el del segundo.

Con el lema "nuestra experiencia nos avala", Villar apuesta por continuar al frente del organismo tal y como anunció en marzo del año pasado, antes de intentar de dar el salto a la presidencia de la UEFA, que ocupó de forma interina, en su condición de vicepresidente primero, por la sanción al francés Michel Platini.

El intento no llegó a consumarlo ya que retiró su candidatura apenas dos días antes de que el esloveno Aleksander Ceferin fuera elegido máximo responsable de la organización, en la que Villar ya no es vicepresidente primero.

Durante el último Congreso el pasado día 5 en Helsinki, el sueco Karl-Erik Nilsson fue nombrado en su lugar y Villar, que es vicepresidente sénior de la FIFA, pasó a ocupar una de las otras cuatro vicepresidencias.

Igual que en las elecciones de 2004, las últimas en las que Villar tuvo contrincante, en las del mes que viene pretende ser su rival quien ha sido uno de sus más cercanos colaboradores. Hace trece años fueron dos, el exjugador Sebastián Losada -que solo tuvo un voto- y Gerardo González, que también fue secretario general.

Con afán de renovación, transparencia, participación y trabajo en equipo, Jorge Pérez ofrece una RFEF que "vuelva a ser la casa de todo el fútbol español", a la que él se incorporó tras el Mundial de Italia 90 y en la que ha permanecido hasta su cese como secretario general el pasado septiembre y su posterior despido.

En medio de reclamaciones judiciales por este hecho, el proceso electoral se solapa también con las causas abiertas en un juzgado de Majadahonda que aceptó las denuncias de quien pretendía optar también a la presidencia aunque finalmente desistió, Miguel Galán, presidente de la Escuela Nacional de Entrenadores (CENAFE).

Un posible trato de favor económico a los clubes Recreativo y Marino y un mal uso de la subvención concedida por el Consejo Superior de Deportes (CSD) en 2010 y que iba a ser destinada a crear una escuela de fútbol en Haití tras el terremoto que asoló aquel país son los motivos de las mismas. EFE