Gijón, 10 ene (EFE).- El defensa del Sporting Lillo ha afirmado hoy que su equipo se juega la permanencia en Primera División contra Osasuna, Granada y Leganés, ya que, según ha subrayado, el Valencia va a salir de las posiciones descenso tras conseguir reforzarse en el mercado de invierno.

"El equipo está jodido porque las jornadas pasan y se sigue sin ganar, parece que el tren se va", ha recalcado Lillo, que ha señalado la delicada situación por la que atraviesa el Sporting tras una primera vuelta que calificado de "suspenso".

El defensa sportinguista ha apuntado que lo que se necesita es una victoria, a la vez que ha reconocido que el estadio de "El Molinón aprieta tanto a favor como en contra".

A pesar de la situación por la que atraviesa el equipo Lillo, ha recordado que la pasada temporada el Sporting acabó la primera vuelta con 15 puntos y ahora lleva 12 y quedan 6 por jugar, por lo que, ha apuntado "igual se pueden superar los del año pasado".

"El equipo se ha dado cuenta de lo mal que estamos y de que solo nos vale ganar, así que hay que sacar los tres puntos ante el Eibar" ha señalado.

Lillo es uno de los fijos para Abelardo, que incluso le sacó en el equipo inicial la pasada jornada en el campo de Las Palmas a pesar de que apenas pudo entrenar en las últimas semanas y que en su comparecencia previa al partido el entrenador llegó a afirmar que le llevaba para cubrir cualquier posible contingencia.

"Hemos dado un bajón en el rendimiento, el equipo está mal", ha indicado Lillo al término del entrenamiento de hoy, tras el que también ha reconocido que "se empezó la temporada jugando muy bien" pero ahora están jugando mal y el entorno tampoco ayuda, hay mucha presión".

Sobre la presión que ejerce El Molinón sobre los jugadores, Lillo ha señalado que "no es que intimide pero cuando se falla un pase o el rival se pone por delante cuesta mucho darle la vuelta al marcador.

"Es normal que cuando las cosas salen mal la gente se enfade pero también es cierto que fuera de casa tampoco se está ganando", ha apuntado el defensa rojiblanco, que ha rechazado que la culpa sea del entrenador.

"Abelardo se puede equivocar en un cambio o en una decisión pero al final en el campo los que están en el campo son los jugadores, A lo mejor en vez de echar a uno lo que tiene que hacer el club es echar a diez o doce, pero lo fácil es echar al entrenador", ha afirmado.

El equipo ha comenzó hoy a preparar la trascendental visita del Eibar del próximo domingo con el alta de Amorebieta y las posibles de Nacho Cases y Lora, mientras que Ndi y Carlos Castro necesitan al menos una semana más para ponerse a disposición del entrenador.