San José, 4 ene (EFE).- El español Benito Floro ha comenzado su andadura en el fútbol de Costa Rica con un proyecto en el Alajuelense, el cual enfrenta una serie de retos que van desde formar un equipo competitivo hasta reorganizar el trabajo de las ligas menores.

No será tarea sencilla para el extécnico del Real Madrid, que llega a uno de los clubes más importantes de Centroamérica como entrenador y gerente deportivo, con la misión inmediata de recolocar al equipo en los puestos de privilegio.

Todos los ojos del fútbol tico están puestos sobre él por lo rimbombante de su fichaje para un mercado tan pequeño como el de Costa Rica.

Para empezar, Floro deberá conformar un equipo competitivo para la primera división y acabar con una sequía de tres años sin títulos, o lo que es lo mismo, seis torneos, pues en Costa Rica hay un campeón cada semestre.

En este periodo el Saprissa, el máximo rival del Alajuelese, ha ganado cuatro títulos y es el más laureado del país con 33, cuatro más que el equipo de Floro.

La misión del nuevo entrenador empezará por determinar si es necesario reforzar el equipo, diezmado ante numerosas salidas de jugadores de pobre rendimiento en el torneo finalizado en diciembre y también por la venta de algunos otros.

"Quiero conocer a fondo a estos chicos. Mi primera impresión es muy positiva. Después seguiremos viendo y si detecto alguna demarcación en la que no hay buen nivel, traería algún fichaje", dijo Floro a los periodistas tras su primera charla técnica efectuada el martes.

Hasta el momento Floro no ha anunciado ningún fichaje para el Torneo de Verano que comenzará el próximo domingo 8 de enero, por lo que se prevé que el Alajuelense arrancará el certamen con una base amplia de juveniles.

Las ligas menores del club serán base fundamental para el nuevo proyecto y en ese sentido Floro ya ha dejado ver su línea de trabajo: un estilo de juego unificado, que los menores jueguen igual que el equipo principal.

El Alajuelense comenzó el año pasado la construcción de un centro de alto rendimiento para la formación de jugadores, que se espera sea el semillero de futuras figuras que nutran al equipo mayor.

Los directivos del equipo han pedido paciencia a la afición, ya que Floro está contratado para un proyecto de tres años, pero tampoco debe descuidar la obligación que tiene el Alajuelense de pelear por los primeros puestos y ganar títulos.

Retornar al Alajuelense al plano internacional también es uno de los objetivos, pues ya ha estado ausente dos ediciones seguidas de la Liga de Campeones de la Concacaf, el máximo torneo regional y del que ha sido campeón dos veces, en 1986 y 2004.

La combinación de futbolistas jóvenes y los experimentados como Jonathan McDonald y los mundialistas de Brasil 2014 con Costa Rica, el defensa Michael Umaña y el portero Patrick Pemberton, será la piedra angular del trabajo de Floro.

La gerencia deportiva será también pieza importante del proyecto del entrenador español, pues desde allí dirigirá los fichajes, el plan de ligas menores y la administración del material futbolístico con el que cuenta el club.

El Alajuelense no ha revelado la inversión que está llevando a cabo con la contratación del español, pero es indudable que se trata de una cifra importante para el reducido mercado costarricense.

Floro fue presentado el pasado 27 de diciembre en el estadio Alejandro Morera Soto, sede del Alajuelense, donde se hicieron presentes cerca de 5.000 aficionados para darle el recibimiento y presenciar el entrenamiento.

Otra parte importante de la misión de Floro será ganarse a la afición para que vuelva a creer en sus futbolistas y apoye al equipo durante toda la campaña.

Para un club grande como el Alajuelense seis torneos sin ganar un título es un lastre bastante pesado, una carga que Floro debe comenzar a aliviar de inmediato.