Un gol tempranero, apenas pasados los dos minutos de juego, marcó el destino del partido de ida de la final de la Copa de Campeones de Concacaf para los Tuzos del Pachuca que terminaron rescatando el empate 1-1 como visitantes contra los Tigres de la UANL.

El resultado fue sorpresivo ya que los Tigres están en una gran racha de juego reencontrando su nivel justo antes de la liguilla del fútbol mexicano, contra un Pachuca que ha venido jugando realmente mal.

Raúl López cobró un tiro libre al inicio del partido para el Pachuca, la pelota fue desviada y Nahúel Guzmán no pudo hacer nada ya que la pelota tuvo un efecto extraño al botar en el pasto, alejándose de cualquier intento que pudiera hacer el portero argentino.

A partir de ahí Tigres fue amo y señor de las acciones, logró igualar el marcador cuando el portero suplente Alfonso Blanco rechazó un tiro de larga distancia que cayó en los pies de Ismael Sosa. Blanco se pondría más tarde el traje de héroe al desviar un penal cobrado por el chileno Eduardo Vargas.

Del lado del Pachuca el juvenil Hirving Lozano estuvo marcado a patadas por los defensas de Tigres quienes lo neutralizaron.

La vuelta se jugará el miércoles 26 de abril en el Estadio Hidalgo, casa de los Tuzos.