El futbol mexicano está de luto. Eduardo Antonio dos Santos, mejor conocido como Edú, falleció este viernes a los 58 años, dejando tras de sí una huella imborrable en la memoria de los aficionados del América y del futbol en general.
Su paso por las Águilas entre 1989 y 1992 no se tradujo en títulos, pero sí en momentos mágicos que todavía son recordados. El más emblemático ocurrió en las semifinales del torneo 1990-91, cuando en un Clásico Nacional ante Chivas, Edú envió un centro de ‘rabona’ desde la banda derecha que terminó en un golazo de cabeza de Toninho. Una jugada que aún se repite en la mente de quienes lo vieron en la cancha del Estadio Azteca.
El mensaje de Zague y el luto de Palmeiras
Notícias que uno nunca quisiera recibirlas y como consecuencia comentarlas… notícia que genera mucha tristeza y dolor 😞… hoy se nos adelantó Eduardo Antonio dos Santos, el gran Edu (QEPD ) 🙏🏻 Crack, compañero de muchísimas batallas , gran ser humano !! Vuela alto querido “…
— Zague (@LRZague) October 3, 2025
La noticia fue confirmada por el club Palmeiras, equipo donde Edú jugó entre 1985 y 1989 y se consolidó como ídolo. Su excompañero en el América, Luis Roberto Alves ‘Zague’, expresó en redes sociales su dolor por la partida:
“Hoy se nos adelantó Eduardo Antonio dos Santos, el gran Edú (QEPD). Crack, compañero de muchísimas batallas, gran ser humano. Vuela alto, querido ‘nenê’, como lo hiciste siempre en la cancha.”
Palmeiras, por su parte, recordó su legado: 44 goles en 188 partidos y múltiples convocatorias a la selección brasileña en la segunda mitad de los 80.
Una carrera con brillo internacional
Com profunda tristeza, recebemos a notícia do falecimento, aos 58 anos, de Eduardo Antônio dos Santos, o Edu Manga, ídolo da torcida do Palmeiras nos anos 1980. Formado nas categorias de base do clube, pelo qual atuou profissionalmente de 1985 a 1989, o meia fez 44 gols em 188… pic.twitter.com/K66abICCym
— SE Palmeiras (@Palmeiras) October 3, 2025
Además de sus años en Palmeiras y América, Edú también vistió la camiseta de Universidad Católica de Chile, tuvo experiencia en Japón, Ecuador y defendió a la selección brasileña en la Copa América de 1987, así como en las eliminatorias rumbo al Mundial de Italia 1990.
Aunque su carrera no estuvo llena de trofeos, lo que marcó su historia fue su estilo: técnica exquisita, clase para manejar el balón y esa capacidad de dejar jugadas que se transformaban en arte.
El recuerdo que nunca morirá
Soy del @CruzAzul, pero jamás lo olvidaremos… ¡Jugadorazo! 🥺🥺😭😭 pic.twitter.com/iKy5szK69v
— Charly Pérez (@carllycos) October 3, 2025
El América no se ha pronunciado oficialmente por el fallecimiento de Edú, pero para la afición azulcrema su nombre está grabado en la historia. Su rabona en el Clásico de 1991 es parte de la esencia del futbol mexicano: talento, espectáculo y pasión.
Hoy, el americanismo y el futbol latinoamericano despiden a un jugador distinto, uno que con un solo toque de balón supo ganarse la eternidad.