Futbol Mundial.- La resaca de la final de la Copa Africana de Naciones sigue dejando consecuencias fuera del campo. Este jueves, un tribunal marroquí condenó a 19 aficionados —18 senegaleses y un ciudadano francés— a penas de hasta un año de prisión por su participación en los disturbios registrados durante el partido decisivo entre Marruecos y Senegal.
La audiencia se extendió por más de cinco horas. Al final, el juez determinó que los acusados eran culpables de varios cargos, entre ellos daños a instalaciones deportivas y actos de violencia en el marco de un evento deportivo.
Las sentencias: prisión y multas
These Senegal fans never gave up even when Moroccan police molested and manhandled them. They stood and fought against injustice and the defeated the AFCON rigging agenda. They stood with the team till the end. They are the real MVPs! Black never crumbles! pic.twitter.com/6TjGm4FRzC
— Albert Nat HYDE ™ (@BongoIdeas) January 18, 2026
Según informó la abogada Naima El Guellaf, las condenas quedaron distribuidas de la siguiente manera:
- Once aficionados: un año de prisión y multa de 550 dólares.
- Cuatro aficionados: seis meses de prisión y multa de 218 dólares.
- Cuatro aficionados: tres meses de prisión y multa de 130 dólares.
Uno de los acusados se desmayó tras escuchar la sentencia. Otros se negaron a abandonar el estrado cuando se les ordenó regresar a las celdas. En la sala, familiares visiblemente afectados insistieron en la inocencia de los condenados.
Los abogados defensores anunciaron que apelarán el fallo, al que calificaron de severo.
El origen del caos en la final
Los hechos ocurrieron el mes pasado durante la final entre las selecciones de Marruecos y Senegal. El partido terminó 1-0 a favor del conjunto senegalés, pero el desenlace estuvo marcado por la polémica.
En el tiempo añadido se concedió un penalti a Marruecos, decisión que desató la indignación de parte de la afición senegalesa. Jugadores de Senegal abandonaron momentáneamente el campo en señal de protesta y, en las gradas, varios hinchas intentaron invadir el terreno de juego.
Se registraron lanzamientos de objetos, sillas arrojadas al césped y enfrentamientos con el personal de seguridad antes de la intervención policial. Los daños materiales fueron estimados en más de 476.000 dólares, según la fiscalía, que había solicitado las penas máximas.
Un caso inusual en Marruecos
Marruecos no es ajeno a episodios de vandalismo vinculados al fútbol, y sus tribunales suelen gestionar este tipo de causas. Sin embargo, este proceso resultó atípico por involucrar exclusivamente a ciudadanos extranjeros.
Durante la audiencia estuvieron presentes diplomáticos senegaleses y franceses, reflejo de la dimensión internacional que tomó el incidente.
La tensión generada por el partido también se trasladó a redes sociales, donde organizaciones de derechos humanos denunciaron un aumento del discurso de odio en los días posteriores a la final.
Sanciones deportivas y repercusiones diplomáticas
Más allá del ámbito judicial, la Confederación Africana de Fútbol impuso multas y sanciones que alcanzan el millón de dólares a ambas federaciones por los incidentes del partido. Marruecos anunció que apelará dichas sanciones, considerándolas desproporcionadas.
En paralelo, altos funcionarios de ambos países reforzaron mensajes de calma y fraternidad. El primer ministro senegalés visitó Marruecos recientemente, donde firmó acuerdos de cooperación en sectores como agricultura y minería, buscando preservar lo que describieron como relaciones “fuertes e históricas”.
El fútbol, otra vez bajo la lupa
La final de la Copa Africana dejó una imagen empañada por la violencia y recordó el delicado equilibrio entre pasión y descontrol en los grandes escenarios deportivos.
Mientras las apelaciones siguen su curso, el caso marca un precedente en la gestión judicial de incidentes internacionales ligados al fútbol en Marruecos. Y deja una lección clara: cuando la tensión supera al juego, las consecuencias trascienden el marcador. ⚽