Futbol Mundial.- La Juventus estuvo a centímetros de firmar una remontada histórica en la UEFA Champions League, pero el sueño se desvaneció en la prórroga frente al Galatasaray. El 3-2 en la vuelta no fue suficiente: el global terminó 7-5 para los turcos.
Y el capitán bianconero, Manuel Locatelli, no ocultó la emoción. “Casi me dan ganas de llorar por lo mucho que creímos”, confesó tras el silbatazo final.
Una remontada que rozó la épica

Después del duro 5-2 en la ida, pocos apostaban por la Juve. Pero en casa salió con otra cara. Intensidad, presión alta y un estadio empujando desde el primer minuto.
El equipo italiano logró imponerse 3-0 en tiempo regular, incluso jugando casi toda la segunda mitad con diez hombres tras la expulsión de Lloyd Kelly. Contra todo pronóstico, el partido se fue a la prórroga.
Ahí, cuando parecía que la hazaña tomaba forma, el Galatasaray golpeó dos veces. Aunque perdió 3-2 esa noche, el global lo favoreció.
El peso de la ida

Para el defensa Federico Gatti, autor del segundo tanto juventino, la serie se perdió días antes.
“Es frustrante porque llegamos a la prórroga un poco agotados. Habíamos encarrilado el partido, pero se nos escapó en la ida”.
El desgaste físico pasó factura. La Juventus lo dejó todo en la cancha, pero el esfuerzo no alcanzó.
Una ovación que lo dice todo

Pese a la eliminación, los aficionados aplaudieron al equipo. No hubo silbidos, solo reconocimiento. Porque más allá del marcador, la Juve recuperó orgullo y carácter en una noche que quedará marcada.
“Éstos son los tipos de partidos que se quedan contigo”, sentenció Locatelli.
La Juventus cayó, sí. Pero lo hizo peleando hasta el último suspiro. Y eso, en noches europeas, también cuenta.