Futbol Mundial.- Silbado, provocado y señalado. Y aun así, volvió a bailar. Vinícius Júnior respondió en la cancha y con gol, guiando al Real Madrid a los octavos de final de la UEFA Champions League tras vencer 2-1 al Benfica en el Santiago Bernabéu (3-1 global).
Una semana después de denunciar insultos racistas en Lisboa, el brasileño dejó que el fútbol hablara.
Gol, baile y mensaje

El tanto llegó al minuto 80. Vinícius escapó por velocidad y definió con un disparo raso para sentenciar la eliminatoria. Luego, fue al banderín de córner y bailó, como ya lo había hecho en la ida, aunque esta vez ante su gente.
“Me alegra que Vini esté bailando. Porque si está bailando, significa que está marcando”, soltó Thibaut Courtois con media sonrisa.
Antes, Aurélien Tchouaméni había empatado el partido tras el gol inicial de Rafa Silva, encarrilando una noche que terminó siendo redonda para los blancos.
El antecedente en Lisboa

En la ida, el encuentro se detuvo casi 10 minutos tras activarse el protocolo antirracismo luego de que Vinícius acusara a Gianluca Prestianni de llamarlo “mono”.
Prestianni negó los hechos y fue defendido por el club portugués, pero la UEFA lo suspendió provisionalmente por un partido y rechazó la apelación de última hora del Benfica.
En el Bernabéu, más de 3,000 aficionados visitantes abuchearon cada toque del brasileño al inicio. Con el paso de los minutos, el ruido se apagó y el Madrid impuso condiciones.
Pancartas y condenas
Antes del partido, la afición merengue desplegó una pancarta con el mensaje “No al racismo”. El club también actuó con firmeza tras detectar a un aficionado realizando un saludo nazi en la grada.
El Real Madrid informó que el implicado fue identificado y expulsado de inmediato del estadio, condenando cualquier gesto de odio o violencia.
Mourinho ausente y tensión en la banca

El Benfica no contó en el banquillo con José Mourinho, suspendido tras su expulsión en la ida. El técnico vio el partido desde la grada.
En el campo, la tensión también tuvo rostro en Nicolás Otamendi, quien fue abucheado por la grada madridista tras el cruce con Vinícius en el primer duelo.
Asencio, susto y tranquilidad
La nota preocupante fue la lesión de Raúl Asencio, quien salió en camilla tras un choque con Eduardo Camavinga. El entrenador Álvaro Arbeloa aseguró que la lesión en el cuello “no fue grave”.
Vinícius fue silbado… pero terminó aplaudido. Y mientras siga bailando, el Madrid seguirá soñando en Europa.