Futbol Mundial.- El drama fue total en Cataluña. El Atlético de Madrid resistió como pudo y, aunque cayó 3-0 en la vuelta ante el FC Barcelona, selló su pase a la final de la Copa del Rey gracias al contundente 4-0 conseguido en la ida en el Metropolitano.
Global de 4-3. Sufrido. Ajustado. Pero suficiente.
El equipo de Diego Simeone regresa a una final copera por primera vez desde la temporada 2012-13, cuando levantó su décimo título.
Un Barça valiente… pero sin premio

El Barcelona salió decidido a remontar la pesadilla de la ida. Y por momentos lo logró.
- Marc Bernal abrió el marcador al 29’.
- Raphinha amplió de penal en el añadido del primer tiempo.
- Bernal volvió a aparecer al 72’ para firmar el 3-0.
El estadio empujaba. El marcador global estaba a solo un gol de igualarse. Pero el cuarto nunca llegó.
“Sabíamos que iba a ser difícil remontar un 4-0”, reconoció Raphinha tras el partido. “Lo dimos todo”.
El Atlético, puro oficio

El Atlético no brilló, pero sobrevivió. Defendió con orden, pausó el ritmo cuando pudo y sufrió cuando tocó sufrir.
“Quizás no fue nuestro mejor partido, pero fueron 180 minutos”, resumió el arquero Juan Musso.
Esa es la clave: la eliminatoria se gana en dos actos. Y el 4-0 de la ida fue demasiado peso incluso para un Barcelona inspirado.
Lesiones que pesaron
El Barça tampoco tuvo una noche tranquila en lo físico:
- Jules Koundé salió lesionado al minuto 13.
- Alejandro Balde también pidió el cambio en la segunda parte.
- Robert Lewandowski ni siquiera estuvo disponible.
Demasiadas bajas para un equipo que necesitaba perfección.
La otra semifinal y la gran final

La otra llave enfrenta a la Real Sociedad y el Athletic Bilbao. En la ida, la Real ganó 1-0 y el desenlace se definirá este miércoles.
La final se jugará en abril en Sevilla, escenario habitual de las grandes noches coperas.
Contexto en LaLiga y Europa
El Barcelona lidera LaLiga con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid. El Atlético es tercero, a 13 unidades del líder.
Ambos clubes siguen vivos en la Liga de Campeones, donde disputan los octavos de final.
El Atlético vuelve a una final 13 años después. El Barcelona se queda con la sensación de que rozó la hazaña. Así es la Copa: a veces no gana el que más ataca, sino el que mejor administra la ventaja.