Futbol Mundial.- Lo que debía ser una auténtica fiesta de fútbol en uno de los clásicos más pasionales del planeta terminó convirtiéndose en una escena de caos, violencia y vergüenza. Este domingo, el derbi escocés —conocido mundialmente como el Old Firm— entre Rangers y Celtic se descontroló por completo tras el silbatazo final, dejando imágenes lamentables que le están dando la vuelta al mundo.
El encuentro, correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Escocia disputado en el Estadio Ibrox, finalizó con un empate sin goles (0-0) tras 120 minutos de intensa disputa. Todo se definió en la dramática tanda de penales, donde el Celtic se impuso 4-2 gracias al cobro definitivo del delantero Tomas Cvancara. Sin embargo, la celebración deportiva fue rápidamente opacada por la barbarie.
La chispa que encendió el caos en Ibrox
El desastre comenzó apenas unos segundos después de que el Celtic sellara su boleto a las semifinales.
- La invasión inicial: Decenas de aficionados visitantes del Celtic irrumpieron en el campo de juego para celebrar eufóricamente la victoria de su equipo. Esta inmersión se dio desde la tribuna Broomloan.
- La violenta represalia: La invasión de los visitantes provocó una incursión masiva de cientos de hinchas del Rangers. Los aficionados locales bajaron violentamente desde la tribuna Copland Stand con la intención de atacar a sus rivales.
- Agresiones en el campo: El césped se convirtió en una zona de guerra donde se lanzaron misiles y bengalas. Hubo ataques inaceptables, como agresiones a elementos de seguridad y empujones contra jugadores del Celtic, incluyendo al defensor Julián Araujo.
Ante el inminente desastre, la situación obligó a la rápida intervención de la policía y del personal de seguridad del estadio. Los elementos de seguridad lograron formar un cordón humano a lo ancho del campo para separar a las dos hinchadas y evitar una tragedia.
Las consecuencias de un plan arruinado
Hasta el momento, la policía escocesa ha confirmado el arresto de al menos nueve personas y advirtió que se esperan más detenciones conforme avance la investigación. Por su parte, la Asociación Escocesa de Fútbol (SFA) anunció la apertura inmediata de un expediente disciplinario condenando enérgicamente lo sucedido.
Quizás la consecuencia más dura la pagarán los propios verdaderos aficionados al fútbol. Este partido de copa se planteaba como una prueba piloto para evaluar si era posible ampliar nuevamente el cupo para los seguidores visitantes en futuros clásicos. En este encuentro, el Celtic contó con el respaldo de 7,500 seguidores, la mayor asignación de entradas visitantes en Ibrox desde 2018. Tras los graves disturbios registrados, es poco probable que este plan continúe adelante en el corto plazo.