La UEFA oficializó su ruptura con las competiciones organizadas por la FIFA al aprobar un boicot total mientras continúe vigente el proyecto impulsado por Gianni Infantino para permitir la participación de inversionistas privados en los ingresos de la Copa del Mundo.
La decisión fue tomada durante una reunión virtual de las 55 federaciones que integran el organismo europeo, las cuales rechazaron de forma unánime la propuesta de transferir los derechos de propiedad de la Copa del Mundo y otros torneos de la FIFA a capital privado.
Como parte de la resolución, la UEFA confirmó que ninguna de sus selecciones nacionales participará en competiciones de la FIFA mientras el proyecto permanezca en pie. El organismo también condicionó cualquier regreso a que la propuesta sea retirada por completo y existan garantías vinculantes de que la FIFA no volverá a abrir la propiedad de sus competiciones ni su gobernanza a inversionistas privados.
En su postura, la UEFA sostuvo que la Copa del Mundo pertenece al futbol y dejó claro que, mientras Europa tenga voz, el torneo no estará en venta.
La oposición al proyecto también creció en Asia. El presidente de la Confederación Asiática de Futbol (AFC), el jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, advirtió a sus 46 federaciones miembro que las acciones unilaterales de la FIFA amenazan los cimientos del futbol continental y afirmó que la iniciativa no podrá salir adelante sin el respaldo de todas las confederaciones.
El plan promovido por Gianni Infantino contempla la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial valorada en 20 mil millones de dólares, financiada con 4 mil 200 millones de dólares de capital privado. El proyecto estaría respaldado por Thrive Eternal, un vehículo de inversión con sede en Nueva York creado por Joshua Kushner.
Las 211 asociaciones miembro de la FIFA recibieron una propuesta para adherirse antes del 19 de septiembre, que incluye una inversión inicial de 20 millones de dólares y la promesa de duplicar la financiación básica para los próximos cuatro años. Además, Infantino proyectó que cada federación recibiría hasta 86 millones de dólares en financiamiento hacia 2038.
A la postura de la UEFA y la AFC también se sumó la CONCACAF, que expresó estar «profundamente preocupada por la falta de debido proceso» en torno al proyecto presentado por la FIFA.
El debate se produce a pocos meses de que Gianni Infantino busque su reelección para un cuarto y último mandato como presidente de la FIFA, mientras continúa la resistencia de distintas confederaciones a la iniciativa de abrir el control comercial de las competiciones del organismo a inversionistas privados.
