Futbol Mundial.- El experimento duró apenas una temporada. Hirving “Chucky” Lozano no regresará a San Diego FC para el segundo año del club en la Major League Soccer, pese a haber sido su primer gran fichaje y uno de los rostros del proyecto desde el arranque en 2025.
La noticia fue confirmada por el director deportivo del equipo, Tyler Heaps, quien dejó claro que la decisión fue consensuada desde los dueños hasta el cuerpo técnico y que ya se trabaja en la salida del atacante mexicano de 30 años.
Una temporada de luces… y sombras

En lo futbolístico, Lozano cumplió en la cancha. Marcó nueve goles en 27 partidos de temporada regular y sumó dos tantos más en la postemporada, incluido el único gol de San Diego en la final de la Conferencia Oeste, donde cayeron 3-1 ante Vancouver.
San Diego FC, en su año inaugural, hizo historia:
- Terminó líder del Oeste
- Rompió récords de victorias y puntos para un equipo de expansión
Sin embargo, el cierre del torneo no fue ideal para el “Chucky”. Un altercado en el vestuario lo mandó a la banca en el tramo final y terminó por romper la relación con el club.
La decisión ya está tomada

Heaps fue directo ante los medios:
“Nos hemos comunicado con Hirving y sus representantes para informarles que no formará parte de los planes deportivos de ahora en adelante”.
El directivo aseguró que no fue una determinación impulsiva y que ahora el objetivo es encontrar el mejor destino posible para el futbolista mexicano.
Un contrato que complica el panorama
Lozano llegó a la MLS tras dejar el PSV Eindhoven, firmando un contrato por cuatro años y con un salario de 7.6 millones de dólares, el quinto más alto de toda la liga la temporada pasada.
Ese sueldo elevado dificulta una transferencia inmediata, por lo que San Diego y el entorno del jugador deberán explorar fórmulas para destrabar su salida sin afectar a ambas partes.
¿Y ahora qué sigue para el Chucky?

Por ahora, el futuro de Hirving Lozano es una incógnita. Lo que es un hecho es que su etapa en San Diego FC terminó antes de lo esperado, dejando números aceptables, un proyecto histórico… y una ruptura interna que pesó más que los goles.