Por Redacción | 3 de febrero de 2026 .-El camino hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 se acorta y la Selección Mexicana entra en una fase crítica de preparación. El cuerpo técnico del «Tri» busca definir su columna vertebral. Sin embargo, en la lista de convocados brilla una ausencia que desafía la lógica deportiva actual: Julián Quiñones.
Mientras México busca contundencia ofensiva, el delantero nacido en Colombia, pero mexicano por elección y convicción, está incendiando las redes en el Medio Oriente, protagonizando una temporada que exige voltear a verlo.
Un presente arrollador en la Saudi Pro League

Lejos de lo que muchos críticos suponían, la llegada de Quiñones al fútbol árabe no fue un retiro anticipado, sino un nuevo desafío que ha superado con creces. Defendiendo los colores del Al-Qadsiah, Quiñones se ha convertido en una máquina de hacer goles.
Las cifras son frías y contundentes: el atacante ha alcanzado los 17 goles en la temporada, una cifra que lo ha colocado momentáneamente por encima de leyendas mundiales como Cristiano Ronaldo en la carrera por la Bota de Oro de la liga. Su nivel actual no es un «chispazo»; es consistencia pura. Recientemente, Quiñones extendió su racha goleadora a ocho partidos consecutivos, incluyendo un potente cabezazo al minuto 76 que significó el empate contra el poderoso líder, Al-Hilal.
¿Puede la Selección Mexicana prescindir de un delantero que compite tú a tú en la tabla de goleo con figuras de talla mundial?
El compromiso tricolor y la paradoja de su ausencia

Es vital recordar el compromiso que Julián ha mostrado con México. El 11 de octubre de 2023, recibió oficialmente su carta de naturalización, un proceso que presumió con orgullo. Apenas un mes después, en noviembre de ese año, debutó ante Honduras, convirtiéndose en el primer colombiano naturalizado en vestir la camiseta verde.
A pesar de este historial y de su forma física actual, su nombre no apareció en la lista para la gira asiática contra Japón y Corea. Esta decisión ha levantado cejas entre analistas y aficionados. Mientras el Tri a menudo sufre por falta de variantes ofensivas y pegada, dejar fuera al hombre que está rompiendo la liga saudí parece una apuesta arriesgada.
¿Por qué Quiñones es vital para el 2026?

Julián Quiñones ofrece características que escasean en el plantel actual: potencia física, sacrificio defensivo, versatilidad para jugar como extremo o segundo delantero, y ahora, una madurez letal frente al arco.
El Mundial 2026 se jugará en casa. La presión será máxima y México necesitará jugadores con el carácter probado que Quiñones demostró en el bicampeonato con Atlas y en su paso por América. Ignorar su momento actual bajo el argumento de la «liga exótica» es un error, especialmente cuando sus números superan a los de muchos delanteros que militan en Europa o en la Liga MX con menor productividad.
Si el objetivo es trascender en el Mundial, la meritocracia debe imperar. Y hoy, por méritos propios, goles y jerarquía, Julián Quiñones levanta la mano más alto que nadie.