Argentina sufrió mucho más de lo esperado para mantenerse con vida en el Mundial. La vigente campeona del mundo necesitó de un gol en la prórroga para derrotar 3-2 a Cabo Verde en los dieciseisavos de final, luego de un partido en el que la selección africana estuvo muy cerca de firmar una de las mayores sorpresas del torneo.
En esta ocasión, la diferencia no la marcó la zurda de Lionel Messi. El héroe terminó siendo Cristian Romero, quien apareció dentro del área para conectar de cabeza un tiro de esquina cobrado por el capitán argentino. El remate terminó desviándose en Diney Borges antes de superar al arquero y decretar el 3-2 definitivo en el Estadio de Miami.
Argentina había tomado ventaja en dos oportunidades. Messi abrió el marcador durante la primera mitad y, ya en el tiempo suplementario, Lisandro Martínez volvió a colocar al frente a la Albiceleste. Sin embargo, Cabo Verde respondió cada vez que estuvo en desventaja.
El conjunto africano, debutante en la Copa del Mundo y el país más pequeño que ha logrado superar la fase de grupos, volvió a demostrar carácter. Deroy Duarte empató el encuentro a los 59 minutos y, posteriormente, Lopes Cabral sorprendió con un potente disparo de larga distancia, desde más de 23 metros, que se incrustó en el ángulo para volver a igualar el marcador en el alargue.
Cuando el escenario parecía encaminarse hacia un desenlace todavía más dramático, apareció Romero para evitar la eliminación de la campeona del mundo y sellar el pase a los octavos de final.
Con este sufrido triunfo, Argentina enfrentará a Egipto el próximo 7 de julio en Atlanta. Los Faraones consiguieron su boleto tras imponerse en tanda de penales a Australia, por lo que ahora buscarán frenar el camino de la Albiceleste en la siguiente ronda del Mundial.
