La Copa Mundial de la FIFA 2026 está a punto de escribir su último capítulo y lo hará con una ceremonia de clausura diseñada para estar a la altura de un torneo que hizo historia. Antes de que ruede el balón en la gran final del domingo 19 de julio en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, miles de aficionados serán testigos de un espectáculo que combinará música, cultura y entretenimiento.
La ceremonia de clausura marcará el cierre de una edición sin precedentes, en la que participaron 48 selecciones repartidas entre tres países anfitriones y 16 ciudades sede. El evento busca celebrar el legado que dejó el torneo antes de que se corone al nuevo campeón del mundo.
Entre los artistas confirmados para el espectáculo figuran Laura Pausini, Nicole Scherzinger, Robbie Williams e IShowSpeed, además de la presencia de Tom Cruise y otros invitados especiales que serán anunciados en los días previos a la final.
Uno de los momentos más esperados llegará instantes antes del silbatazo inicial, cuando Jennifer Hudson, ganadora de los premios Emmy, Grammy, Oscar y Tony, interprete una versión especial del himno nacional de Estados Unidos, enmarcando el ambiente previo al encuentro más importante del fútbol mundial.
La producción estará a cargo de Balich Wonder Studio y tendrá como eje principal la pasión, la emoción y el carácter global que distinguieron a esta edición de la Copa Mundial. El objetivo será cerrar el torneo con una celebración que refleje el impacto que tuvo esta histórica competencia.
Heimo Schirgi, director de Operaciones de la Copa Mundial de la FIFA 2026, señaló que la ceremonia evocará el espíritu con el que se dio la bienvenida al mundo durante las inauguraciones en Canadá, México y Estados Unidos, combinando música, cultura y fútbol antes de definir al campeón.
La ceremonia comenzará a las 13:30 horas, tiempo local, es decir, 90 minutos antes del inicio de la final. Las puertas del estadio abrirán desde las 11:00 para que los aficionados puedan disfrutar de diversas actividades, experiencias exclusivas y entretenimiento previo al partido, además de formar parte del espectáculo preparado para despedir una Copa del Mundo que quedará marcada en la historia.
