El 23 de octubre de 1976 comenzó la historia profesional de Hugo Sánchez con los Pumas de la UNAM. A los 18 años, el delantero mexicano disputó sus primeros minutos en la Primera División durante un partido frente a Tigres, en el Estadio Universitario de San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
Aquel sábado, nadie imaginaba por completo la dimensión que alcanzaría el joven futbolista, quien con el paso de los años se convertiría en una de las máximas figuras del balompié mexicano y en un referente internacional.
Un debut que llegó desde la banca
Pumas visitó a Tigres en la séptima jornada del torneo de liga. El conjunto universitario contaba con figuras como Evanivaldo Castro, conocido como Cabinho, Juan José Muñante, Spencer Coehlo, Geraldo Cándido y Héctor Sanabria.
Hugo Sánchez, quien había participado con la selección mexicana en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, todavía no encontraba su oportunidad bajo las órdenes del entrenador húngaro Jorge Marik. El atacante había permanecido en la banca durante los seis encuentros anteriores.
Su debut estuvo cerca de producirse en la jornada previa, cuando Pumas enfrentó a los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, pero el técnico decidió mantenerlo como suplente.
La oportunidad finalmente llegó ante Tigres. Geraldo Cándido sufrió un fuerte choque al rematar de cabeza y tuvo que abandonar el terreno de juego, lo que obligó a Marik a realizar un cambio.
El entrenador llamó a Hugo para que ingresara al partido. Con el número 15 en la espalda, el joven delantero pisó por primera vez una cancha de Primera División en el minuto 20.
Hugo participó en la jugada del gol
Aunque su posición habitual era la de centro delantero, la presencia de Cabinho en el ataque universitario llevó a Sánchez a desempeñarse por la banda izquierda.
Tigres, que todavía buscaba su primera victoria de la temporada, presentó resistencia ante los visitantes. El encuentro se mantuvo sin goles hasta que, al minuto 76, Hugo participó en la jugada que definiría el marcador.
Spencer Coehlo envió un pase largo hacia Sánchez, quien recibió el balón y habilitó a Cabinho dentro del área. Cuando el brasileño se disponía a rematar, el defensor Alejandro Izquierdo lo derribó y el árbitro Rubén Solís Celada señaló penalti.
Cabinho ejecutó el cobro con la pierna derecha y marcó el 1-0 definitivo para Pumas. El brasileño llegó a ocho anotaciones en la temporada, mientras que el conjunto universitario sumó dos puntos.
Hugo celebró el gol como si lo hubiera marcado él mismo, consciente de que su participación había contribuido a generar la acción que decidió el encuentro.
El inicio de una carrera histórica
Una jornada después, ante Cruz Azul en Ciudad Universitaria, Hugo Sánchez apareció por primera vez como titular. Pumas terminaría conquistando el campeonato de Primera División de la temporada 1976-77, la misma campaña en la que su joven delantero hizo su presentación profesional.
Aquel debut fue el primer capítulo de una trayectoria extraordinaria. Sánchez construyó una carrera internacional en la que destacó por su capacidad goleadora, conquistó cinco veces el trofeo Pichichi como máximo anotador de la liga española y obtuvo la Bota de Oro europea.
Cincuenta años después de aquel ingreso al minuto 20 frente a Tigres, su nombre permanece entre los más importantes de la historia del futbol mexicano.
Lo que comenzó con una oportunidad inesperada desde la banca terminó convirtiéndose en el punto de partida de una carrera que llevó a Hugo Sánchez a dejar una huella imborrable dentro y fuera de México.
