Gianni Infantino ofreció disculpas al Consejo de la FIFA por la polémica que generó su plan de inversión privada para el Mundial, pero la reunión dejó sin respuestas asuntos clave, como la venta de activos comerciales del torneo y la expulsión de Folarin Balogun.
El presidente de la FIFA compareció el jueves ante el Consejo directivo, integrado por 37 miembros, en una reunión de tres horas y media que evidenció las diferencias entre Infantino y varios dirigentes del fútbol europeo.
Aunque reconoció el revuelo que provocó su propuesta de inversión junto al empresario Joshua Kushner, Infantino no presentó nuevos documentos ni detalles que aclararan las dudas sobre el proyecto, valorado en 4,200 millones de dólares y abandonado en julio.
De acuerdo con Debbie Hewitt, vicepresidenta de la FIFA y presidenta de la Asociación Inglesa de Fútbol, Infantino pidió disculpas por haber tomado por sorpresa a sus colegas y por las consecuencias que generó el plan, cuya existencia se conoció nueve días después de la final de la Copa del Mundo de julio.
Sin embargo, la disculpa no fue suficiente para los críticos del presidente del organismo rector del fútbol mundial.
“Ese hombre tiene que responder a esas preguntas. Si no las responde, no, no es apto para ser presidente de la FIFA”, afirmó Hewitt al referirse a las explicaciones que siguen pendientes.
La UEFA mantiene la presión sobre Infantino
La UEFA encabeza los cuestionamientos contra Infantino y busca impulsar su salida antes o durante las elecciones presidenciales de la FIFA previstas para marzo.
Tras la reunión, el dirigente alemán Bernd Neuendorf aseguró que las respuestas ofrecidas no fueron satisfactorias. Neuendorf forma parte de los ocho representantes de la UEFA dentro del Consejo de la FIFA.
“Necesitamos una persona íntegra, alguien de quien se pueda esperar que restaure la reputación de la asociación, que sin duda se ha perdido”, declaró el presidente del fútbol alemán.
La controversia también llegó a los tribunales de Estados Unidos, donde la UEFA solicitó acceso a pruebas para respaldar una denuncia penal contra Infantino en Suiza.
Los documentos judiciales plantean posibles irregularidades en el manejo de las finanzas de la FIFA, relacionadas con la valoración de una filial que se encargaría de administrar los derechos comerciales del Mundial.
El proyecto contemplaba que al menos el 20 % de esa filial quedara en manos de inversionistas encabezados por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
Balogun y el premio de la paz siguen pendientes
La reunión tampoco abordó los detalles de la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun durante la Copa del Mundo ni la presunta intervención de Donald Trump para ayudar a la selección estadounidense.
Otro asunto que permanece bajo revisión es el premio de la paz creado por la FIFA y entregado a Trump en diciembre pasado. El organismo analizará si continúa otorgando ese reconocimiento en el futuro.
Por ahora, las disculpas de Infantino no han disipado las dudas sobre su plan de inversión ni han logrado frenar la presión de los dirigentes europeos, que siguen reclamando explicaciones sobre decisiones que consideran fundamentales para la transparencia y la reputación de la FIFA.
