Lágrimas para la eternidad: Messi es el máximo goleador en la historia de los Mundiales
Futbol Mundial.- Afuera, el implacable verano de Texas derretía las calles, pero bajo el techo climatizado del majestuoso estadio de los Dallas Cowboys, a más de 80,000 almas se les congeló el aliento y se les erizó la piel. A solo dos días de su cumpleaños número 39, y con la dolorosa preocupación por la salud de su padre latiendo en el pecho a miles de kilómetros de distancia, Lionel Andrés Messi nos recordó por qué el fútbol es mucho más que un deporte.
La Selección Argentina derrotó 2-0 a Austria, sellando su boleto a los octavos de final. Pero el marcador es lo de menos. Esta noche en Arlington pasará a la eternidad porque el rosarino se convirtió, de manera absoluta y solitaria, en el máximo goleador en toda la historia de las Copas del Mundo.
De la angustia a la inmortalidad

Todo héroe necesita enfrentarse a la adversidad antes de tocar la gloria. Corría el minuto 9 cuando Messi tuvo la historia a sus pies desde el punto penal, pero su disparo se marchó desviado por el poste derecho. Cualquier otro jugador se habría derrumbado bajo el peso de la frustración, pero estamos hablando de Lionel.
Casi media hora después, la magia sucedió. Una brillante jugada colectiva culminó cuando Thiago Almada dejó pasar inteligentemente un pase de Facundo Medina. El balón le quedó servido a la zurda más educada del planeta. Messi engañó por completo al arquero Alexander Schlager y mandó la pelota al fondo de la red. ¡Gol número 17! El estadio estalló. El récord del alemán Miroslav Klose (16 goles) quedaba oficialmente pulverizado.
Y porque un genio nunca se conforma, en los últimos suspiros del tiempo de compensación, el capitán argentino extendió su propia leyenda. Tras un primer remate rechazado por el guardameta austríaco, Messi tomó su propio rebote y, rodeado de un mar de piernas defensoras, coló la esférica para firmar su gol número 18 en los Mundiales.
La poesía del destino: Un guiño del «Pelusa»
Si esta historia fuera el guion de una película, diríamos que es una exageración. El récord histórico de Messi llegó exactamente el 22 de junio, a 40 años exactos de aquel mítico día en el Estadio Azteca donde Diego Armando Maradona anotó el «Gol del Siglo» frente a Inglaterra en el Mundial de 1986. Dos astros, dos números 10, y el mismo cielo teñido de albiceleste.
El AT&T Stadium, abarrotado de camisetas con el número 10 de Messi que eclipsaban a los pocos hinchas austríacos de rojo, fue testigo de cómo su ídolo rompía más marcas.
- Se unió a los legendarios Just Fontaine y Jairzinho como los únicos jugadores en marcar en seis partidos consecutivos de un Mundial.
- Ha anotado los cinco goles de Argentina en lo que va de este torneo (incluyendo su hat-trick ante Argelia).
- Suma la barbaridad de 12 goles en Mundiales desde que cumplió 35 años.
- Condujo a la albiceleste a su octava victoria consecutiva en la justa mundialista, una racha invicta desde aquel tropiezo inicial contra Arabia Saudita en Qatar 2022.
Lo que sigue en el camino
Mientras Argentina regresará este sábado a la misma cancha de los Cowboys para cerrar la fase de grupos frente a Jordania en medio de un ambiente que promete ser una fiesta nacional, Austria tendrá que jugarse la vida ese mismo día cuando enfrente a Argelia en Kansas City.
Hoy, un hijo con el corazón dividido por su familia, le regaló al mundo otra noche inolvidable. El récord es suyo. El Mundial es su patio de juegos. Y nosotros, simplemente somos privilegiados de coincidir en su misma época.
