El mercado de fichajes de verano de 2026 llegó a su fin y dejó ganadores y perdedores muy marcados. Mientras algunos clubes aprovecharon sus movimientos para fortalecer sus plantillas, otros terminaron el periodo con carencias importantes o incluso perdieron jugadores que no querían dejar salir.
Entre los grandes vencedores aparece el Real Madrid, que tuvo un verano particularmente intenso. El regreso de José Mourinho al banquillo del Santiago Bernabéu marcó el inicio de una ventana en la que el conjunto blanco consiguió atraer talento, realizar operaciones importantes y mantener a una de sus principales figuras.
El Madrid cerró rápidamente la llegada de Marc Cucurella por 55 millones de euros. También incorporó como agentes libres a Bernardo Silva e Ibrahima Konaté, procedentes del Manchester City y Liverpool, respectivamente. A ellos se sumó Denzel Dumfries, procedente del Inter, por 20 millones de euros.
La gran inversión llegó con Yan Diomande. El Real Madrid se impuso a la competencia de clubes como Paris Saint-Germain y Liverpool para quedarse con el extremo del RB Leipzig y de la selección de Costa de Marfil, considerado uno de los grandes fichajes del verano.
Además, el conjunto blanco logró retener a Vinícius Jr., quien estuvo en el radar del Arsenal, al asegurar su continuidad con un nuevo contrato de larga duración.
También hubo espacio para hacer negocios. El Madrid vendió a Gonzalo García al Fulham por 40 millones de euros y posteriormente ejecutó la cláusula de rescisión de 25 millones de Carlos Espí, procedente del Levante.
La única gran cuenta pendiente fue Rodri. El Madrid terminó perdiendo la oportunidad de fichar al mediocampista español, quien finalmente recaló en el Barcelona, reforzando a un rival directo.
Otro club madrileño que sale bien parado es el Atlético de Madrid. Los Colchoneros incorporaron a Cristian Romero por 40 millones de euros, Morten Hjulmand por otros 40 millones, Lee Kang-In por 35 millones y Alejandro Grimaldo por 15 millones.
Además, el Atlético ingresó cerca de 65 millones de euros por las salidas de Matteo Ruggeri, Thiago Almada y Nahuel Molina, mientras liberó una parte importante de su masa salarial con la salida de Antoine Griezmann al Orlando City.
Pero el gran triunfo rojiblanco fue mantener a Julián Álvarez. El argentino estuvo en el radar del Barcelona, recibió una oferta pública del Real Madrid y también despertó interés del Arsenal. El Atlético se mantuvo firme y dejó claro que ni siquiera una oferta de 200 millones de euros sería suficiente para dejarlo marchar.
Chelsea también aparece entre los clubes que mejor aprovecharon el mercado. El equipo incorporó experiencia con Danny Welbeck y Jordan Henderson, además de sumar a Maxence Lacroix y Marco Palestra.
El golpe más importante fue Morgan Rogers, adquirido al Aston Villa por 117 millones de libras, una cifra récord para un jugador británico.
La operación que terminó de redondear el mercado fue la salida de Enzo Fernández. Chelsea aceptó una oferta de 120 millones de libras del Manchester City por el argentino, quien había expresado desde marzo su deseo de marcharse. Aunque el club no logró concretar la llegada de Lamine Camara como sustituto, el balance de las operaciones fue positivo.
En el lado contrario aparece el Barcelona. La llegada de Rodri es suficiente para darle valor a su mercado, al tratarse del que es considerado el mejor «número 6» del mundo dentro de la información proporcionada.
Sin embargo, los azulgranas no lograron conseguir a Julián Álvarez, quien era su principal objetivo para sustituir a Robert Lewandowski. En su lugar incorporaron a Anthony Gordon, Karim Adeyemi y Gabriel Jesus, mientras tampoco consiguieron reforzar una defensa central que necesitaba incorporaciones.
El Arsenal tampoco consiguió cumplir su principal objetivo: incorporar una estrella para su ataque. El club no pudo concretar ninguno de sus tres objetivos principales: Morgan Rogers terminó en Chelsea, Vinícius Jr. renovó con el Real Madrid y Julián Álvarez permaneció en el Atlético.
Aunque incorporó a Bruno Guimarães y Ezri Konsa, el Arsenal terminó el mercado sin esa pieza ofensiva que buscaba.
Manchester United, por su parte, reforzó su mediocampo con Andrey Santos, Youri Tielemans y Carlos Baleba. Sin embargo, dejó pendientes otras zonas. No incorporó un delantero suplente y tampoco sumó competencia para Luke Shaw en el lateral izquierdo.
Y entre los grandes perdedores aparece el Liverpool.
Los Reds llegaron al cierre del mercado con importantes dudas. El club no consiguió reforzar posiciones que habían mostrado problemas durante el inicio de la temporada y terminó sin suficientes laterales y sin un verdadero mediocentro defensivo.
Liverpool sí consiguió fichar a Víctor Muñoz, procedente de Osasuna, por 40 millones de euros, y protagonizó uno de los grandes movimientos del verano con Bradley Barcola, adquirido al Paris Saint-Germain por 106 millones de libras más variables.
Pero esas operaciones no resolvieron todas las necesidades de la plantilla.
El problema se hizo todavía mayor en los últimos días del mercado, cuando Liverpool rechazó una oferta de 85 millones de libras del Manchester City por Cody Gakpo. El club consideró que no podía encontrar un sustituto para el delantero, por lo que decidió mantenerlo.
Tottenham también tuvo un mercado complicado. El club gastó 92.5 millones de libras por Sandro Tonali, 85 millones por Mateus Fernandes y otros 75 millones por Sávio.
En total, llegaron 10 jugadores mientras Robert De Zerbi encabezaba una renovación profunda de la plantilla. Sin embargo, el gasto elevado también estuvo acompañado por salidas importantes y por cuestionamientos sobre algunas de las cantidades pagadas.
Finalmente, el Aston Villa protagonizó una de las transformaciones más profundas del verano. El club perdió a seis jugadores importantes y terminó obligado a reconstruir prácticamente toda su plantilla.
El Villa incorporó un nuevo once inicial durante el mercado, desde el portero hasta el delantero. Aunque los nuevos fichajes pueden representar una apuesta por los próximos años, la magnitud del éxodo convirtió el verano en uno especialmente complicado para el club y sus aficionados.
Así terminó un mercado de fichajes de 2026 con contrastes claros: mientras Real Madrid, Atlético de Madrid y Chelsea aprovecharon sus movimientos para fortalecerse, Liverpool y otros grandes clubes cerraron el verano con interrogantes que deberán resolver cuando llegue la próxima ventana en enero.
