MÉXICO — La fama puede tomar giros inesperados, y la familia del ‘Pato Merlín’ lo acaba de comprobar. El simpático plumífero, que se convirtió en una auténtica sensación viral y en una imagen representativa durante la fiebre de la Copa del Mundo 2026, ha vuelto a ser el centro de la conversación en redes sociales. Sin embargo, en esta ocasión los reflectores no apuntaron al ave, sino a un peculiar y misterioso detalle descubierto en la nueva residencia de su dueña.
El descubrimiento en la habitación
El revuelo comenzó durante un recorrido en video realizado por el diario MILENIO al interior del nuevo hogar de la familia. En la grabación, Karla Ivette Gómez, dueña de Merlín, mostraba con entusiasmo parte de su habitación. Fue en ese momento cuando la cámara captó un altar personal que rápidamente encendió el debate en internet.
En el centro del espacio espiritual destacaba una figura inconfundible: Baphomet. Los usuarios de redes sociales no tardaron en identificar la estatua, lo que desató una ola de especulaciones y teorías sobre las prácticas y creencias de la famosa dueña del pato mundialista.
Al percatarse de que el objeto esotérico había quedado registrado en la lente, la propia Karla decidió hacer una pausa en el recorrido para aclarar la situación de manera frontal: «No se vayan a ofender… es mi altar de mis creencias», expresó, dejando en claro que se trata de un espacio privado de espiritualidad.
Pero, ¿quién es realmente Baphomet?
Para muchos, la imagen de un cuerpo humano con cabeza y patas de cabra, alas y cuernos resulta intimidante y se asocia automáticamente con el satanismo, pero la historia de esta figura es mucho más compleja y profunda.
Baphomet no es una deidad con un origen único. Su representación más famosa y detallada fue popularizada en el siglo XIX por el influyente ocultista francés Éliphas Lévi. En su concepción original, Lévi no buscaba representar el mal, sino el equilibrio absoluto entre fuerzas opuestas: la luz y la oscuridad, lo masculino y lo femenino, lo material y lo espiritual.
Con el paso de los siglos, la enigmática figura con el pentagrama en la frente ha sido adoptada por diversas corrientes esotéricas, filosóficas y ocultistas. Los especialistas en historia de las religiones coinciden en que su interpretación varía drásticamente dependiendo del contexto histórico y la tradición de quien la utiliza, desmintiendo la idea de que posea un único significado universal y oscuro.
De animar a las multitudes en el Mundial 2026 a protagonizar debates sobre ocultismo y espiritualidad, el ‘Pato Merlín’ y su familia demuestran que, en el mundo del internet, siempre hay espacio para una sorpresa más.
