José Mourinho volvió a ser el de siempre. Tras la dolorosa derrota del Real Madrid por 2-1 en su visita al Atlético de Madrid, el técnico portugués dejó atrás la versión calmada que había mostrado en los últimos tres meses y armó un auténtico espectáculo en la rueda de prensa para quejarse amargamente del arbitraje.
Fiel a su estilo provocador, Mourinho se presentó ante los medios empuñando un papel con fotografías para denunciar lo que consideró «dos tarjetas rojas claras» perdonadas a los colchoneros Cristian «Cuti» Romero y Lee Kang-in. «Podríamos saltarnos la rueda de prensa, porque la historia del partido está aquí», disparó el estratega. El Madrid jugó casi todo el segundo tiempo en inferioridad numérica tras la expulsión de Dean Huijsen al minuto 52, situación que el Atlético aprovechó de inmediato para marcar los goles de la victoria al 53′ y 59′.
Mou no se guardó nada y apuntó directamente contra el silbante Ortiz Arias y el comité arbitral. Calificó como «extrañas» las designaciones y atacó al juez central: «Es un árbitro de 41 años que no está en la lista internacional… El pobre vino aquí y no pudo manejar la presión». Además, despotricó contra el encargado del VAR, acusándolo de tener un «largo historial» de decisiones perjudiciales contra el Real Madrid desde la temporada pasada.
La explosión del entrenador merengue no cayó nada bien en el banquillo rival. El técnico del Atlético de Madrid, Diego Simeone, no dudó en responder a las quejas del portugués exigiendo compostura tras el pitazo final. «Todos perdemos a veces», sentenció el ‘Cholo’, «pero no se puede cruzar la línea del respeto, sin importar si tu nombre es Mourinho, Flick o Simeone».
