El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció este martes una flexibilización en las estrictas restricciones de tránsito impuestas a la selección nacional de Irán durante su participación en la Copa del Mundo 2026. Gracias a este ajuste, el equipo podrá ingresar a territorio estadounidense con dos días de anticipación a su próximo encuentro.
Un respiro tras las fuertes críticas del equipo
Hasta antes de esta medida, el combinado iraní tenía permitido cruzar la frontera hacia Estados Unidos apenas un día antes del silbatazo inicial. Esta exigencia logística había generado un profundo malestar en la delegación asiática, llevando a su entrenador a declarar públicamente que Irán era «el equipo más oprimido de todo el Mundial».
Debido a estas limitaciones políticas y migratorias, la selección de Irán se vio obligada a establecer su campamento base en Tijuana, México, desde donde han tenido que trasladarse constantemente para cumplir con sus compromisos en las sedes de Estados Unidos. La situación llegó al punto en que la semana pasada la federación iraní había expresado su intención de presentar una queja formal ante la FIFA por el desgaste de los traslados.
Las condiciones para el duelo en Seattle
Un portavoz del DHS confirmó la nueva disposición de cara al crucial cierre de la fase de grupos:
«Para el tercer partido del equipo iraní en Seattle el próximo 26 de junio, se ha permitido que el equipo ingrese a los EE. UU. dos días antes del encuentro. Sin embargo, el equipo de Irán seguirá teniendo la obligación de abandonar el país el mismo día que termine el partido».
Las autoridades estadounidenses recalcaron que, a pesar de este margen de tiempo adicional, los protocolos generales de seguridad se mantienen intactos, reafirmando su compromiso de garantizar el entorno más seguro posible para los jugadores, el personal y los aficionados. Hasta el momento, ni la FIFA ni la escuadra iraní han emitido un posicionamiento oficial al respecto.
El contexto político fuera de la cancha
Estas inusuales medidas de visado y tránsito no se pueden separar del clima de altísima tensión que existe entre Washington y Teherán, agudizado recientemente tras un conflicto bélico de casi cuatro meses entre ambas naciones.
Cabe recordar que el pasado mes de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre la participación de la selección asiática en el torneo. Aunque subrayó que los iraníes eran bienvenidos a competir en la justa mundialista, puntualizó que no consideraba apropiado que la delegación permaneciera en territorio estadounidense entre un partido y otro, argumentando que la medida era «por su propia vida y seguridad».
