Futbol Mundial.- El defensor Chris Richards fue elegido este miércoles como Jugador Masculino del Año de la Federación de Futbol de Estados Unidos, reconocimiento que recibe por primera vez en su carrera tras un 2025 sobresaliente tanto a nivel de selección como de clubes.
Con apenas 25 años, el zaguero nacido en Birmingham, Alabama, se consolida como uno de los pilares del proyecto deportivo estadounidense rumbo a los próximos compromisos internacionales.
Un año clave con la selección de Estados Unidos
Durante 2025, Richards disputó 12 partidos con el combinado nacional, 11 de ellos como titular, confirmando su rol fijo en el once inicial.
Su aporte no se limitó al aspecto defensivo. En la Copa Oro de la CONCACAF, el central anotó dos goles, una cifra poco habitual para su posición y que subrayó su impacto en momentos clave del torneo.
Éxito histórico en la Premier League
A nivel de clubes, Richards también vivió un año inolvidable. Fue parte fundamental del Crystal Palace, equipo con el que conquistó la primera FA Cup en la historia del club en 2025, un logro que elevó su perfil en la Premier League y reforzó su candidatura al galardón individual.
Defensores dominan el premio
El reconocimiento a Richards marca un dato histórico para el futbol estadounidense:
- Es el segundo defensa consecutivo en ganar el premio
- En 2024 lo obtuvo Antonee Robinson (Fulham)
- No ocurría algo similar desde Marcelo Balboa (1994) y Alexi Lalas (1995)
La tendencia confirma el protagonismo que han adquirido los defensores estadounidenses en el máximo nivel.
Resultados de la votación
Chris Richards se impuso con claridad en la votación ponderada, que incluyó a entrenadores, jugadores, exjugadores, directivos, medios y aficionados:
- Chris Richards: 48.6 %
- Malik Tillman: 21.7 %
- Alex Freeman: 13 %
La diferencia refleja el consenso sobre su impacto durante la temporada.
Un pilar rumbo al futuro
Con este reconocimiento, Chris Richards no solo celebra el mejor año de su carrera, sino que se consolida como líder defensivo de Estados Unidos en un momento clave del ciclo mundialista.
Su crecimiento en Europa y su regularidad con la selección lo colocan como una de las piezas más confiables del futbol estadounidense de cara al futuro inmediato.