Futbol Mundial.- El ciclo de Nicolás Larcamón al frente de Cruz Azul llegó a su fin de manera abrupta en la recta final del Clausura 2026. La directiva celeste, encabezada por Víctor Velázquez e Iván Alonso, tomó la decisión de cesarlo tras una preocupante racha sin victorias y un entorno interno que terminó por fracturarse.
A pesar de que el equipo se mantenía en la parte alta de la tabla de la Liga MX, el desgaste deportivo y las tensiones en el vestidor pesaron más que los números globales.
Una racha que derrumbó el proyecto
El detonante principal fue claro: nueve partidos consecutivos sin ganar en todas las competiciones. Una sequía que terminó por comprometer el cierre de torneo de La Máquina.
Lo que parecía un torneo sólido se transformó en incertidumbre. Cruz Azul pasó de pelear por el liderato a poner en riesgo su clasificación directa a la Liguilla, dejando escapar puntos clave en momentos decisivos.
Además, el golpe internacional fue determinante. La eliminación en la Copa de Campeones de la Concacaf, tras caer ante Los Angeles FC por un global de 4-1, encendió las alarmas dentro de la institución, especialmente considerando que el equipo llegaba como campeón defensor.
Vestidor roto y decisiones cuestionadas
Más allá de los resultados, el ambiente interno terminó por romper el proyecto. Diversas versiones apuntan a un vestidor inconforme con decisiones tácticas y manejo del grupo.
El funcionamiento colectivo se fue diluyendo con el paso de las jornadas, generando dudas tanto en el rendimiento individual como en la idea futbolística del equipo.
La frase que resume el desenlace: malos resultados recientes y un vestidor fracturado.
Los números de Larcamón en Cruz Azul
Aunque el cierre fue negativo, los números globales de Larcamón no eran malos:
- Partidos dirigidos: 47
- Victorias: 24
- Empates: 16
- Derrotas: 7
- Posición actual: 4.º lugar (30 puntos)
Sin embargo, en el futbol de alta exigencia, el momento pesa más que la estadística acumulada.
¿Quién tomará el mando rumbo a la Liguilla?
Con un partido clave ante Necaxa en la última jornada, Cruz Azul se ve obligado a reaccionar de inmediato.
El nombre de Joel Huiqui surge como principal opción para asumir de manera interina, mientras la directiva trabaja en la elección del próximo entrenador.
La prioridad es clara: asegurar el boleto a la Liguilla y recomponer el rumbo de un equipo que, hace apenas semanas, parecía candidato al título.
Un cambio a contrarreloj
El cese de Nicolás Larcamón deja en evidencia la presión constante en el futbol mexicano, donde los resultados inmediatos y la estabilidad interna son determinantes.
Cruz Azul ahora enfrenta un cierre de torneo decisivo, con la urgencia de recuperar confianza y competitividad en el momento más crítico del campeonato.