Después de dos empates que pusieron en duda su clasificación, Bélgica reaccionó de manera contundente en el momento más importante. Los Diablos Rojos golearon 5-1 a Nueva Zelanda y, combinados con el empate 1-1 entre Egipto e Irán, finalizaron como líderes del Grupo G para instalarse en la fase de eliminación directa de la Copa del Mundo.
El conjunto belga llegó a la última jornada ubicado en el tercer lugar de su sector, luego de igualar 1-1 frente a Egipto y empatar sin goles ante Irán. Sin embargo, una explosiva segunda mitad cambió por completo el panorama y terminó convirtiendo un inicio complicado en un cierre dominante.
Leandro Trossard fue la gran figura del encuentro al marcar un doblete, mientras que Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Alexis Saelemaekers también colaboraron con goles para sellar una victoria contundente. Elijah Just anotó el único tanto de Nueva Zelanda, selección que necesitaba ganar para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar, pero terminó despidiéndose del torneo sin conseguir su primer triunfo en una Copa del Mundo.
Con este resultado, Bélgica aseguró el primer lugar del Grupo G y ahora enfrentará en Seattle al tercer lugar de otro sector durante la ronda de eliminación directa.
En el otro compromiso del grupo, Egipto e Irán igualaron 1-1 en un duelo que terminó favoreciendo a los belgas. Mahmoud Saber abrió el marcador para los egipcios apenas al minuto cinco, luego de un rebote generado tras un disparo de Mohamed Salah.
Irán respondió rápidamente. Mehdi Taremi desperdició un penal al minuto 11 al encontrarse con la atajada del arquero Mostafa Shobeir, aunque tres minutos más tarde Ramin Rezaeian consiguió el empate aprovechando un rebote.
La segunda mitad tuvo pocas emociones. Ambos equipos administraron el resultado y, aunque Irán llegó a marcar en los minutos finales, el VAR anuló la anotación por fuera de juego tras una prolongada revisión. Además, los iraníes estrellaron un balón en el travesaño.
Con el empate, Egipto avanzó como segundo del Grupo G, mientras que Irán también aseguró su presencia en la siguiente ronda. El encuentro disputado en Seattle coincidió con la celebración del Orgullo, convirtiéndose en el denominado «FIFA Pride Match».
