Futbol Mundial.- El sueño mundialista de la Selección de Estados Unidos llegó a su fin de la peor manera. El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino fue ampliamente superado por Bélgica, que se impuso con autoridad 4-1 para avanzar a la siguiente ronda del Mundial 2026 y dejar fuera al último país anfitrión que seguía con vida en el torneo.
Después de las eliminaciones de México y Canadá, las esperanzas de Concacaf recaían sobre el equipo de las barras y las estrellas. Sin embargo, el conjunto estadounidense tampoco logró competir al nivel de una de las potencias europeas y terminó despidiéndose con una dura goleada ante su afición.
Bélgica pegó primero y nunca soltó el partido
El encuentro comenzó cuesta arriba para Estados Unidos. Apenas al minuto nueve, Charles De Ketelaere abrió el marcador al empujar el balón tras una gran jugada individual de Nicolas Raskin, quien se abrió paso entre varios defensores antes de asistir a su compañero para el 1-0.
El gol tempranero marcó el ritmo del partido y dejó en evidencia las dificultades defensivas del conjunto estadounidense, que tuvo problemas para contener la velocidad y precisión del ataque belga.
Malik Tillman ilusionó… pero solo por un minuto

Cuando parecía que Bélgica controlaba completamente el encuentro, apareció Malik Tillman para devolver la esperanza a los aficionados locales.
El mediocampista sorprendió con un espectacular gol de tiro libre que venció a Thibaut Courtois y colocó el empate 1-1.
El festejo, sin embargo, duró muy poco.
Apenas un minuto después de la igualdad, Charles De Ketelaere volvió a aparecer para firmar su doblete y devolver la ventaja a Bélgica, golpeando anímicamente a un equipo estadounidense que nunca logró recuperarse.
El equipo de Pochettino se quedó sin respuestas
Durante la segunda mitad, Estados Unidos intentó reaccionar, pero careció de ideas para poner en aprietos a la defensa europea.
Una de las noticias positivas para el técnico Mauricio Pochettino fue la posibilidad de contar nuevamente con Folarin Balogun, quien originalmente estaba suspendido tras recibir una tarjeta roja.
El comité disciplinario de la FIFA decidió retirar la sanción y habilitó al delantero para disputar el encuentro.
Sin embargo, su presencia no cambió el rumbo del partido.
Un error del arquero terminó por sentenciar la eliminación
El momento que prácticamente acabó con cualquier esperanza estadounidense llegó gracias a un grave error del guardameta Matt Freese.
El arquero perdió el control del balón en una salida, dejando su portería completamente desprotegida y permitiendo que Hans Vanaken aprovechara la oportunidad para marcar el 3-1 con un disparo desde fuera del área.
La anotación terminó por desmoronar al conjunto local, que ya no encontró argumentos futbolísticos para volver al partido.
Balogun desperdició la última oportunidad

Con el marcador adverso, Folarin Balogun tuvo la oportunidad de acercar nuevamente a Estados Unidos.
El delantero quedó mano a mano frente a Thibaut Courtois, pero definió directamente al cuerpo del experimentado arquero belga, desperdiciando la ocasión más clara del equipo norteamericano en el complemento.
Esa falla terminó siendo el último intento serio de reacción.
Lukaku puso la cereza al pastel
Cuando el partido agonizaba y Estados Unidos ya estaba completamente entregado, apareció el histórico goleador Romelu Lukaku.
En tiempo de compensación, el delantero belga aprovechó un nuevo descuido defensivo para firmar el 4-1 definitivo, cerrando una actuación contundente de Bélgica y confirmando la eliminación del conjunto anfitrión.
Concacaf se despide sin representantes
Con este resultado, el Mundial 2026 se queda sin selecciones de Concacaf.
Primero fueron eliminados Canadá y México, y ahora Estados Unidos tampoco logró aprovechar la localía para competir con las grandes potencias del futbol internacional.
La derrota también representa un duro golpe para el proyecto encabezado por Mauricio Pochettino, quien llegó con la misión de consolidar a una generación llamada a trascender en casa, pero que terminó despidiéndose con una goleada que dejó más dudas que respuestas.
Mientras tanto, Bélgica reafirma su candidatura al título con una actuación sólida, contundente y de alto nivel, demostrando que sigue siendo uno de los equipos más peligrosos del torneo.
