Erling Haaland no es de este planeta, y la selección de Senegal acaba de comprobarlo de la peor manera. Con un doblete fulminante del imparable «Androide», Noruega se impuso 3-2 sobre los Leones de la Teranga, amarrando su boleto a la ronda de dieciseisavos de final en la que apenas es su primera aparición en una Copa del Mundo desde 1998.
El show del «Androide» y la locura en las gradas

Aunque Marcus Pedersen abrió la lata en la primera mitad, el plato principal del partido llevaba la firma del delantero estrella. Haaland continuó con su brutal idilio con el gol y vacunó a los africanos en los minutos 48 y 58, montando una ventaja que resultaría inalcanzable.
El primer golpe fue una obra de arte al contragolpe: Haaland leyó a la perfección un pase filtrado de Martin Ødegaard y sacó un zurdazo cruzado que superó el estirón del arquero Édouard Mendy. Para su segunda anotación, demostró que su «pierna mala» es un mito; se escabulló entre la zaga y, a escasos ocho metros del arco, prendió de volea con la derecha un servicio de Patrick Berg.
¿La celebración? Haaland se llevó la mano a la oreja exigiendo ruido, desatando la locura de miles de aficionados noruegos vestidos de rojo detrás de la portería, quienes ejecutaron a la perfección el épico «Viking Row» (el remo vikingo), cantando al unísono: «¡Ro!».

Números de auténtico terror:
- Insaciable: Suma 24 goles en sus últimos 12 partidos internacionales (anotando al menos una vez en cada encuentro).
- Histórico: Llegó a 59 goles en 52 apariciones con su selección.
- Récord mundialista: Se unió al inglés Harry Kane (2018) como los únicos jugadores en los últimos 50 años en marcar dobletes en sus dos primeros partidos de un Mundial.
- Bota de Oro: Llegó a 4 tantos en el torneo, empatando a Kylian Mbappé y colocándose a solo un gol de Lionel Messi en la carrera por ser el máximo artillero.
Regalos en defensa y el orgullo de Sarr
La victoria vikinga comenzó a gestarse desde el minuto 43 gracias a una desconcentración monumental de Senegal. Marcus Pedersen, quien había entrado de cambio al minuto 13 por el lesionado Julian Ryerson, aprovechó un rechace erróneo del capitán Kalidou Koulibaly. El noruego sacó un disparo aparentemente atajable, pero el balón resbaló trágicamente por la mano izquierda de Mendy (quien más tarde abandonaría el juego por lesión) y se coló en la red.
Por el bando senegalés, Ismaïla Sarr sacó el orgullo por los campeones africanos. Anotó al 53′ y le puso dramatismo extremo al cierre con otro tanto en el 90+3′, pero el tiempo no les alcanzó para más.
Choque de trenes a la vista
Con marca perfecta de 2-0, Noruega ya está clasificada junto con Francia en el Grupo I. Este viernes, el mundo entero se paralizará cuando los escandinavos choquen frente a Les Bleus con el liderato del grupo en juego, buscando asegurar un camino menos pedregoso en las rondas de eliminación directa.
Por su parte, Senegal vive una auténtica pesadilla. Por primera vez en su historia arrancan un Mundial con un récord de 0-2, y ahora se jugarán la vida ante Irak rogando por un milagro para intentar avanzar como uno de los mejores terceros lugares.
