La Copa Mundial de la FIFA 2026 apenas comenzó y ya enfrenta una de sus primeras grandes polémicas. Las pausas de hidratación obligatorias, implementadas por la FIFA con el argumento de proteger a los futbolistas de las altas temperaturas, han provocado críticas por su impacto en el desarrollo de los partidos y por su aparente relación con los tiempos comerciales de las transmisiones televisivas.
La discusión tomó fuerza durante el encuentro inaugural entre México y Sudáfrica. En una de las pausas establecidas por reglamento, el reinicio del partido tuvo que esperar mientras la señal de televisión concluía un bloque comercial, una situación que generó cuestionamientos entre aficionados, analistas y diversos periodistas deportivos.

Desde los primeros días del torneo, varios comunicadores han expresado su inconformidad con una medida que, aseguran, termina beneficiando los espacios publicitarios y altera el ritmo natural de los encuentros.
Para el Mundial 2026, la FIFA determinó que todos los partidos contarán con dos pausas de hidratación, una en cada tiempo, alrededor del minuto 22 y con una duración cercana a los tres minutos. La medida se aplicará en los 104 encuentros del torneo.
El principal punto de debate es que estos descansos ya no dependen de las condiciones climáticas. En ediciones anteriores se utilizaban únicamente cuando las temperaturas representaban un riesgo para los futbolistas. Ahora forman parte fija de cada partido, independientemente del clima o del horario.
Las críticas aumentaron debido a que las pausas también se realizaron en encuentros donde el calor no parecía representar un problema. Además del duelo inaugural en el Estadio Ciudad de México, la situación se repitió en el compromiso entre Corea del Sur y Chequia disputado por la noche en Guadalajara.
Entre los argumentos de quienes cuestionan la medida destacan la alteración del ritmo de juego, el impacto en los planteamientos tácticos y la posibilidad de que estos espacios terminen convirtiéndose en ventanas comerciales para las cadenas de televisión.
Por su parte, la FIFA sostiene que los llamados “cooling breaks” son una herramienta preventiva derivada de experiencias recientes, especialmente después de situaciones reportadas durante el Mundial de Clubes 2025 celebrado en Estados Unidos, donde varios futbolistas manifestaron dificultades relacionadas con las altas temperaturas.
La polémica apenas comienza. Conforme avance la Copa del Mundo, serán los propios partidos y la reacción de jugadores, entrenadores y aficionados los que determinarán si estas pausas terminan siendo una medida necesaria o una modificación que muchos consideran una interrupción innecesaria del futbol tradicional.
