Rafael Márquez fue presentado oficialmente como nuevo entrenador de la Selección Mexicana y, más allá del reto deportivo, el estratega dejó claro cuál será una de sus principales prioridades al frente del equipo: construir una selección con la que la afición mexicana pueda sentirse identificada.
Para Márquez, recuperar esa conexión será fundamental. El técnico aseguró que buscará un equipo competitivo, capaz de entregar el máximo sin importar quién esté enfrente y que represente con orgullo a México.
El nuevo estratega dejó claro que no pretende comenzar desde cero. La continuidad será una pieza importante de su proyecto, algo que, dijo, le genera confianza porque ya conoce a varios jugadores y el entorno de la Selección Mexicana.
“Sé que no voy a trabajar desde cero, hay una continuidad importante”, señaló Márquez, quien también destacó la oportunidad de haber trabajado junto a Javier y lo que significó para él aprender de una figura que considera fundamental dentro del futbol mexicano.
Uno de los objetivos principales será mantener la identidad que el equipo mostró en el Mundial en casa. Márquez quiere que esa forma de competir permanezca y que, al mismo tiempo, vuelva a existir una conexión fuerte entre los jugadores y la gente.
“Trabajaremos en la identidad, que se vea que el equipo juega a ser competitivo”, afirmó el técnico, quien tiene claro que el camino deberá continuar hasta el Mundial de España-Portugal-Marruecos 2030.
Para afrontar este nuevo desafío, Márquez estará acompañado por Andrés Guardado, Juan Manuel Lillo y Vidal Paloma como auxiliares. Xabier Mancisidor será el entrenador de porteros y Pol Lorente tendrá a su cargo la preparación física.
Otro punto importante de su proyecto será la competencia interna. Márquez aseguró que ya tiene en mente una lista de 60 jugadores que podrían tener una oportunidad con la Selección Mexicana y dejó claro que cada futbolista deberá demostrar en su club que merece ser considerado.
El técnico también puso especial atención en los jóvenes. Su intención es transmitirles desde ahora lo que significa representar a México y fortalecer el proceso de las selecciones menores para que los futbolistas lleguen a la selección mayor con mayores herramientas.
La idea de Rafa Márquez, por lo tanto, parece estar definida: continuidad, identidad, competencia y una mayor conexión con la afición. Ahora comenzará el trabajo para convertir ese proyecto en una Selección Mexicana que vuelva a generar orgullo entre su gente.
