La historia de Neymar con la Selección de Brasil llegó oficialmente a su fin. Luego de la clasificación del Santos a los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana, el delantero reafirmó la decisión que ya había tomado tras la eliminación de la Canarinha en la Copa del Mundo de 2026 y confirmó que no volverá a vestir la camiseta de su país.
Con ello, Brasil despide a uno de los futbolistas más importantes de su historia reciente, protagonista de una generación que soñó con conquistar un Mundial, pero que nunca pudo alcanzar ese objetivo pese a disputar cuatro ediciones consecutivas del torneo entre 2014 y 2026.
El ciclo internacional de Neymar comenzó precisamente en Nueva Jersey, donde marcó su primer gol con la selección en un amistoso frente a Estados Unidos. Años después, en ese mismo escenario, convirtió de penal su último tanto con Brasil durante la derrota ante Noruega que significó la eliminación del Mundial 2026 y el cierre definitivo de su etapa con la Verdeamarela.
A lo largo de su trayectoria, Neymar fue la gran figura de Brasil en la conquista de la Copa Confederaciones de 2013, torneo en el que levantó el único título con la selección mayor y fue elegido el mejor jugador de la competencia.
En las Copas del Mundo vivió momentos inolvidables y también episodios dolorosos. Brilló en Brasil 2014 antes de sufrir la lesión que lo dejó fuera del torneo previo al histórico 7-1 ante Alemania. Posteriormente fue eliminado en los cuartos de final de Rusia 2018 frente a Bélgica, en Qatar 2022 ante Croacia y, finalmente, en el Mundial de 2026 tras la derrota contra Noruega.
Además de la Copa Confederaciones, uno de los capítulos más memorables de su carrera llegó en los Juegos Olímpicos de Río 2016, cuando, como capitán y con el número 10, condujo a Brasil a la primera medalla de oro olímpica en la historia de su fútbol, anotando el penal decisivo frente a Alemania en el Maracaná.
Neymar pone punto final a su recorrido con la selección brasileña con una marca de 80 goles en 130 partidos, registro que lo convierte en el máximo goleador de Brasil en partidos oficiales, superando los 77 tantos de Pelé. Con su despedida concluye una de las etapas más brillantes y mediáticas de la Canarinha, marcada por récords, títulos y una búsqueda incesante de la Copa del Mundo que nunca pudo concretarse.
